El muro aurinegro suma la decimosexta

El Iberostar Tenerife se impuso este domingo al BAXI Manresa (85-70) con un gran ejercicio defensivo y una nueva actuación estelar de Gio Shermadini (37 de valoración). La fortaleza coral de los aurinegros fue de menos a más para  festejar su decimosexta alegría liguera en veinte partidos y aferrarse a los puestos de privilegio de la Liga Endesa.

A falta de su caudal habitual desde la larga distancia (3/9 en triples), el grupo de Txus Vidorreta cimentó su triunfo en su solidez atrás para maniatar varias de las fuentes habituales de anotación de los manresanos, que acabaron frustrados en una mañana aciaga para ellos desde el 6,75 (2/24).

Por el camino, los tinerfeños se llevaban la batalla del rebote (40 capturas por 30 del rival) y mandaban el partido a su trinchera, al son de  Marcelinho Huertas (10 asistencias). El buen hacer, primero de Fran Guerra, para contrarrestar la buena puesta en escena de los visitantes y la calidad, después, de Gio para hacer de martillo pilón en la pintura, acabaron por allanar el triunfo canarista.

Le costó lo suyo al Iberostar encontrar el ritmo que más le convenía, entre otras cosas porque los del Bagés arrancaron más metidos (2-9, 7-15). Fue con la salida a pista de Guerra por donde los anfitriones comenzaron a voltear el guión. Por ahí y por la solidez defensiva de todo el bloque. Un parcial de 9-0 niveló la contienda (16-15) y abrió un nuevo panorama.

Conforme crecía el partido, el Canarias leía mejor sus situaciones de ataque y mordía cada vez más en defensa. Lejos de cebarse en el triple (solo uno al descanso), los laguneros aprovecharon las acciones de Huertas y Fran para irse a la pausa nueve arriba (39-30), ante un rival, el catalán, que no jugaba nada cómodo.

Tras el paso por vestuarios, el Iberostar Tenerife dio otro paso al frente. La irrupción de Shermadini para encadenar varias acciones de mérito desarboló al BAXI Manresa, que sufría lo indecible para superar la muralla aurinegra (57-38).

Lo intentó el grupo de Pedro Martínez, pero solo el físico de Sajus o la calidad de Martínez amagaron ocasionalmente con estrechar el cerco. Insuficiente para frenar a un Canarias, que sacaba faltas en penetraciones y apenas fallaba desde el tiro libre.

Con Gio erigido ya en una pesadilla para los visitantes, los aurinegros amarraron bien el rebote y Marce hizo jugar a los suyos con fluidez para que el conjunto insular acabara sellando una nueva alegría de manera merecida. La decimosexta en veinte partidos. Un escándalo de balance.