La rehabilitación de 17 bloques de la urbanización Padre Anchieta arrancará este verano. El Ayuntamiento de La Laguna se ocupará de sufragar los trabajos, adjudicados por 1,2 millones de euros, y desde la empresa municipal Muvisa, como ente gestor que se encarga del desarrollo de la actuación, ya se han mantenido las reuniones informativas con las comunidades de propietarios de los edificios a regenerar para que conozcan de primera mano los detalles de las obras.

La previsión es que la intervención comience de forma inminente y que se prolongue durante 16 meses (hasta noviembre de 2022), ya que la empresa adjudicataria se encuentra en la actualidad organizando sus recursos humanos y materiales para empezar con la ejecución de acuerdo al cronograma establecido.

Este es uno de los cinco proyectos (diferenciados por manzanas) que en su conjunto componen la segunda fase del Área de Rehabilitación y Regeneración y Renovación Urbana (ARRU) Padre Anchieta, formada por un total de 46 edificios, con 350 viviendas y 18 locales, y para la que el Ayuntamiento contempla un presupuesto de  3.164.714 euros. El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, destaca que la Corporación local “asumirá la mayor parte del coste”, ya que esta cuantía representa el 95% de la inversión total, mientras que el 5% restante (166.564 euros) será aportado por las personas propietarias.

“Nuestro propósito es favorecer el acceso a una vivienda digna a través de acciones como esta. En el caso de las ARRU municipales, desde el Consistorio continuaremos impulsando con fondos propios la ejecución de los distintos proyectos hasta completar las fases que quedan pendientes, logrando adecuar y mejorar las condiciones de habitabilidad y de accesibilidad del patrimonio urbano”, añade el regidor.

Para evitar las máximas molestias a las vecinas y vecinos de los 17 bloques (con 128 viviendas y ocho locales) mientras se lleva a cabo la intervención, el consejero delegado de Muvisa, Ignacio Viciana, indica que “mantendremos el contacto con las personas que residen en cada uno de estos inmuebles para que conozcan con tiempo cuándo se actuará en sus respectivos hogares. Una semana antes de que se inicien las obras en cada una de las construcciones se les avisará y se visitará cada vivienda para revisar y planificar los trabajos a realizar”, detalla.

La rehabilitación contemplada para los edificios del número 60 al 76 varía en función de las necesidades de cada uno de ellos. De forma generalizada, se renovarán las fachadas para poner fin a las humedades y evitar el riesgo de posibles desprendimientos de materiales prefabricados; se mejorarán las cubiertas, mediante la limpieza integral, el refuerzo de la impermeabilización y la sustitución de trampillas y tapas; y se cambiarán bidones de agua y redes de saneamiento.

También se restaurarán los elementos estructurales de las construcciones que se encuentran en mal estado, localizados principalmente en los pilares de los soportales, y se  crearán rampas y nuevas escaleras para mejorar la accesibilidad a los portales.

La regeneración llegará, además, a las zonas comunes del exterior con la realización de labores de acondicionamiento, como la limpieza y arreglo de pavimentos, pintado de muretes, reparación de barandillas oxidadas, plantación y poda de vegetación.